Cursos Educación Infantil

La educación infantil es la que se imparte a niños de 0 a 6 años de edad. Precisamente por las edades a comprendidas, la educación en este período se basa en una gran estimulación sensorial, en la que predomina el juego simbólico y el razonamiento intuitivo. También es fundamental en esta etapa fomentar en el niño el descubrimiento del propio cuerpo, el conocimiento y la exploración de su entorno; así como la convivencia con adultos e iguales, potenciando actitudes de respeto a la diversidad. Son años donde comienza a aparecer su motivación y maduración de destrezas lectoescritoras y la interpretación de imágenes como portadoras de significados.

Perfil del candidato

Se tratan de unos estudios bastante vocacionales donde el candidato tiene una alto interés por la educación de niños y jóvenes, le preocupan sus inquietudes y preocupaciones, tiene estilo de vida saludable donde la actividad física es su medio ideal. Suelen ser personas críticas con los factores que influyen en la toma de decisiones, tienen capacidad para identificar las ideas clave de un texto y sacar conclusiones a partir de ellas. Son hábiles en la comunicación, autónomos, positivos, saben trabajar en equipo, dialogar para resolver conflictos y son respetuosos con la diversidad y sensibles al entorno.


Salidas profesionales

El trabajo en Educación Infantil existirá siempre que existan niños en el mundo. Siempre hará falta la fiugra del maestro para enseñar. Además en los últimos años la sociedad pide más, algo que ocurre por tres razones: por el aumento de la población en edad escolar, la futura generalización de la gratuidad de la enseñanza pública de 0 a 6 años, y la renovación de gran número de profesores (200.000 jubilaciones hasta el 2015-2016). Esto hace que la enseñanza infantil tenga enormes salidas profesionales en lugares como:

-Centros de enseñanza, ya sean públicos o privados, con alumnos de 3 a 6 años.
-Escuelas infantiles, casas de niños, jardines de Infancia y guarderías, con niños de 0 a 6 años.
-Aulas educativas de hospitales, centros penitenciarios y ONGs.
-Instituciones relacionadas con la animación sociocultural, bibliotecas, museos, centros culturales y editoriales.

En el caso de ser técnico superior en educación infantil siempre trabajarás, bajo la supervisión de un maestro o maestra, como educador en las instituciones dependientes de organismos estatales o autonómicos y locales, y en centros de titularidad privada. También puedes ejercer como educador en instituciones y en programas específicos de trabajo con menores (0-6 años) en situación de riesgo social, o en medios de apoyo familiar, siguiendo las directrices de otros profesionales. También podrás desarrollar tu labor en programas o actividades de ocio y tiempo libre infantil con menores de 0 a 6 años: ludotecas, casas de cultura, bibliotecas, centros educativos, centros de ocio, granjas escuela, etc.

La comunicación tanto para maestros como para padres es la tarea fundamental que permitirá la relación entre ambos así como favorecerá el aprendizaje. A veces no nos damos cuenta y establecemos con nuestros pequeños una comunicación unilateral. Si no hace los deberes, empiezas a hablar sin frenos, quizás a reprochar sin escuchar lo que él pueda decir.

¿De dónde surge esa costumbre de hablar sin parar? La comunicación sólo funciona y llega a la comprensión entre ambos, entre padres e hijos o entre maestros y alumnos, si existe una conversación de doble sentido, de ida y vuelta. Una investigación realizada en la Universidad de California (UCLA), Estados Unidos, revela que charlar con los niños les ayuda a enriquecer su lenguaje, vocabulario y aumentar su desarrollo intelectual. En definitiva es mucho mejor que leerles un libro y sin duda infinitamente mejor que dejarles delante de la pantalla del televisor o del ordenador.

Otra investigación, publicada en la revista médica “Pediatrics”, en la que participaron unas 300 familias, se grabaron conversaciones entre padres e hijos, desde que se despertaban hasta que se acostaban, un día completo cada mes y durante 6 meses para un grupo y de 18 meses para otro. De todos ellos, se comprobó, que los niños que más hablaban con adultos eran los que adquirieron un lenguaje más rico. Incluso los niños que al principio parecían más retraídos y callados, se volvieron más habladores.

Este estudio nos muestra de nuevo la importancia de una comunicación donde ambas partes tengan algo que decir, donde no exista un monólogo unilateral del padre o del educador al hijo que se ve obligado a escuchar. Escucharle es tan importante como hablarle, ya que le puedes ayudar a desarrollar habilidades del habla y del lenguaje. Se trata de un cambio de paradigma donde en vez de “hablarles a ellos”, debemos “hablar con ellos”. Tenemos muchas oportunidades para hacerlo, durante el desayuno, la comida o la cena, a la hora del baño, durante un paseo, en el trayecto entre el colegio y casa, antes de que se vayan a la cama y un larguísimo etcétera de oportunidades más.



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